El oscuro borde de la luz III

(fotos y microrrelatos)

Cuando yo fui Van Gogh

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juan yanes- Yo estaba cansado de holanda---

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Cuando yo fui Van Gogh

Estaba cansado de vivir en aquella ciudad ahogada por la lluvia, así que yo también decidí bajar hacia donde florecen los girasoles y la luz está pegada a la retina, veinticuatro horas. Siempre pensé que era Van Gogh. Tenía la misma curvatura que la de su nariz. Nuestros dos apéndices eran de un asombroso parecido. La misma pasión por la pintura. Se conservan treinta y nueve autorretratos realizados entre 1886 y 1889. Cuatro son dibujos y el resto óleos. Lo mismo pasa con sus girasoles. Todo el mundo admiraba sus girasoles pensando que existe un solo cuadro de los girasoles, pero Van Gogh llegó a pintar once, todos muy parecidos excepto los cuatro primeros planos sobre un mantel que cambia de color azul, marrón, amarrillo y azul. Pero nadie se fija en su nariz que es, insisto, igual que la mía. Si la noche del 23 de diciembre de 1888, cuando estaba en Arlés, su Japón del Sur, se hubiera cortado la nariz en lugar de la oreja, ésta sería hoy objeto de veneración. Para mí, las orejas de Van Gohg no tienen ningún interés.

El 27 de julio de 1890 se dispara un tiro en el pecho en mitad del campo y regresa a duras penas a la pensión donde estaba hospedado. Dos días después muere en presencia de su hermano Theo, que había acudido a su lecho de muerte. Tan sólo le sobreviviría seis meses.

Pero ese último tramo de su vida, se cruza con la vida de Gauguin. Yo también me parezco asombrosamente a Gauguin. Los tres decidimos viajar a buscar la luz, allí él convence a Van Gogh para que pinte de memoria y transforme la naturaleza con sus ensoñaciones. Surge así, entre otros sueños, La noche estrellada. Pero los dos beben mucho alcohol y discuten y siguen bebiendo y discutiendo cada vez con mayor violencia. El 23 de diciembre de 1888, de noche, después de haberse bebido todo, Van Gogh amenaza a su amigo con una navaja de afeitar. Gauguin, huye confuso y Vincent se corta el lóbulo de su oreja derecha, y se lo manda a Gauguin como signo de arrepentimiento. Dos años después, Van Gogh se pega un tiro. Tenía 37 años. Se había cansado de que lo confundieran conmigo.

Juan Yanes

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Written by Juan Yanes

13 de noviembre de 2013 a 17:06

Publicado en Sin categoría

4 comentarios

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  1. Aplausos. Me ha gustado mucho, Juan, digo Vicente.

    Javier Ximens

    14 de noviembre de 2013 at 7:34

    • Gracias Ximens, me dejas contentísimo y anonadado.

      Juan Yanes

      16 de noviembre de 2013 at 17:11

  2. Atrapa el interés por ver cómo sigue -lo cual ya es difícil, puesto que todas conocemos la biografía de Van Gogh-, y nos sorprende con su estilo casual. Un placer leerte.

    María Teresa Robaina Zamora

    16 de noviembre de 2013 at 9:37

    • Maite, el placer es mío de tenerte por aquí. Besos

      Juan Yanes

      16 de noviembre de 2013 at 17:12


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